Mercado
Local SV

El mercado de El Salvador, en tu bolsillo: comprá con libertad, vendé tu comercio o repartí con respaldo digital.

Para comprar, vender y repartir

El producto vive en Android. Esta web es la casa oficial de la marca y el punto de entrada público.

Una sola red para todo el país.

De la esquina a todo El Salvador. Conectamos personas, negocios y comunidades en cada uno de los 14 departamentos de la República.

● San Salvador ● Santa Ana ● San Miguel ● La Libertad ● Sonsonate ● Usulután ● Ahuachapán ● La Paz ● La Unión ● Chalatenango ● Morazán ● San Vicente ● Cabañas ● Cuscatlán
HISTORIAS REALES DE IMPACTO

Impulsando a quienes construyen El Salvador

"No solo conseguimos más ventas. Conseguimos nuevos clientes en departamentos donde nunca habíamos vendido. Mercado Local SV nos dio el escenario que merecíamos."
Don José Alvarenga
Productor Local & Cafetalero, Chalatenango
"Desde que uso la app mis ventas aumentaron un 300%. Y lo que más nos fascina a mí y a mis clientes es el método de pago sónico: el cobro se confirma por sonido al instante sin necesidad de tocar tarjetas ni efectivo."
Doña Ana Hernández
Pupusería Doña Ana, Olocuilta

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Comprador: registrate en la app. Vendedor, repartidor o mayorista: escribinos con un precuestionario.

Cuestionario en línea + subida de DUI/NIT. Ver flujo completo, Términos y Privacidad.

Nuestra visión

Tu oficio merece un país entero, no solo una cuadra.

Vendé como si El Salvador fuera tu mercado. Porque lo es.

El país se sostiene con quien abre la cortina al amanecer y con quien pone el casco cuando otros todavía duermen. Esa gente no es un apéndice de la economía salvadoreña: es la economía. El mercado ya estaba en la esquina, en el fiado, en el producto que conocés de toda la vida. No venimos a inventarlo. Venimos a darle el escenario que se merecía.

Si vendés, dejá de competir con una foto borrosa y un WhatsApp saturado. Publicá, cobrá, despachá. La vecina puede pedirte hoy; mañana puede pedirte alguien en otra ciudad que jamás pisó tu colonia. Tu pupusa, tu ferretería, tu marca de patio puede verse en tu barrio y en Santa Ana, San Miguel, la costa y cada cabecera. Lo local no es chiquito: es la raíz. Lo nacional es el vuelo.

Si repartís, no sos el último eslabón ni un favor informal. Sos quien cierra el trato con las manos. Acá hay pedidos de verdad, ruta y respaldo: de la cuadra al departamento, de la bolsa a tiempo a la confianza ganada. Sin vos no hay país conectado. Tu trabajo tiene nombre, carretera y futuro.

Un dólar que circula entre salvadoreños — del taller al comprador, del comprador a tu bolsillo — es soberanía de verdad. No pedimos permiso a un mostrador lejano: construimos el puente, un círculo virtuoso entre quien produce, quien vende, quien lleva y quien compra. Si tu producto es bueno, que lo pruebe el país.